martes, 28 de abril de 2009

MALEVIL


Un buen libro que leí hace mucho tiempo se llama MALEVIL, cuyo autor fue ROBERT MARLE.
Es un libro que tiene mucho de ciencia ficción, pero como todo buen libro no importa de que trate te deja bastante que pensar.
El libre transcurre alrededor de 1985. Un terrateniente, junto con su ama de llaves bastante mayor, el hijo de esta con deficiencia mental y 4 amigos, que fueron a visitarlo mientras el envasaba vino en el sótano de su castillo de piedra, mientras están todos juntos en el sótano estalla una bomba atómica, gracias a la profundidad del sótano y al grueso de las paredes, logran sobrevivir, la novela cuanta todo el esfuerzo que les cuesta, con poca comida poca agua, la supervivencia.
La pelea con otros grupos que también han sobrevivido y que intentan someterlos o quitarles su pocas reservas de comida y granos.
Y la refleccion final es: si esto pasara en la realidad volveríamos a hacer todo lo mismo, lamentablemente si, porque si no creamos nosotros los adelantos, otros lo harán y entonces seremos esclavos.

martes, 14 de abril de 2009

EL AMANTE DE LADY CHATTERLEY


Y cuando el dijo, en una especie de suspiro: "Ah, que preciosa eres," algo se estremecio en su interior, y se envaró algo en su espiritu, oponiendo resistencia, resistiendose a la intimidad terriblemente fisica, y a la extraña premura de su posesion. Y esta vez el agudo extasis de su propia pasion no la denuncio, permanecio tendida con las manos inertes sobre el forcejeante cuerpo de él e hiciera lo que hiciese, su espiritu parecia mirar desde lo alto de su cabeza, y la curva de las nalgas de el le parecieron ridiculas, y la ansiedad de su pene al llegar a su pequeña crisis de eyaculacion le resulto grotesca. Sí, esto era el amor, este ridiculo vaivén y el reblandecimiento del pobre, insignificante y pequeño pene mojado. !Esto era el divino amor! Al fin y al cabo, los modernos tenian razon cuando sentian desprecio por la ejecucion de este acto. Era completamente cierto, como decían algunos poetas,que el Dios que había creado al hombre debía tener un siniestro sentido del humor, al hacerle razonable, pero obligandole a adoptar esta postura ridicula, y someterle a un ciego anhelo por consumar este acto ridiculo, Incluso Maupassant lo encontraba humillantemente degradante. Los hombres despreciaban el acto sexual, y no obstante lo ejecutaban. Fria y burlona, su extraña mentalidad femenina se mantuvo distante, y aunque permanecio completamente inmovil, sintio deseos de levantar los riñones, y rechazar al hombre, escapar de su repugnante abrazo, y de las embestidas de las absurdas caderas que la montaban. El cuerpo que tenia encima era una cosa estúpida, impúdica, imperfecta, repugnante en su inacabada tosquedad. Pues sin duda una evolucion completa eliminaria este acto, esta "funcion". Y no obstante, cuando él hubo terminado, muy pronto, y se se quedó muy, muy quieto, sumido en el silencio, y en un extraño distanciamiento, lejo, mas lejos que el horizonte de la conciencia de ella, su corazon comenzo a llorar. Sentia como se retiraba, como se retiraba de ella, dejandola como una piedra en la playa. Se retiraba; Su espiritu la estaba abandonando, el se dio cuenta. Y con sincero dolor, atormantada por su doble conciencia y su reaccion, empezo a llorar. El no se inmuto ni se entero siquiera. La tormenta de las lagrimas aumento y la sacudio, y lo sacudio a el. -¡Si! -dijo el-.No ha salido bien esta vez. No estabas aqui. De modo que se habia dado cuenta. sus sollozos se hicieron violento. -Pero ¿que tiene de malo?-dijo el-. De vez en cuando sale asi. -Yo....., yo no puedo amarte- sollozo ella, sintiendo súbitamente que se le partía el corazon. -¿ Que no puedes? ¡Bueno, no te preocupes! No hay ninguna ley que te obligue. Tomalo como venga. El seguia echado con la mano en el pecho de ella. Pero Connie habia retirado las suyas de el. Sus palabras sirvieron de poco consuelo para ella. Sollozo sonoramente. -¡No, no! -dijo el-. Hay que estar a las duras y a las maduras. Esta vez han tocado duras. Connie lloraba amargamente; sollozaba. -Pero yo quiero amarte y no puedo. Es horrible. El rio un poco, medio amargado, medio divertido. -No es horrible -dijo-; por mucho que te lo parezca. No puedes hacer que sea horrible. No te preocupes si no puedes amarme. No te fuerces nunca. Seguro que hay una nuez mala en toda cesta de nueces. Hay que coger las malas con las buenas. Le quito la mano del pecho y dejo de tocarla. Y ahora que no notaba su contacto sintio ella una satisfaccion casi perversa. Odiaba el dialecto: La forma peculiar con que decía tu y tuyo. Que se levantase si queria, y se plantase delante de ella a abrocharse aquellos absurdos pantalones de pana. Despues de todo Michaelis habia tenido la decencia de volverse. Este hombre estaba tan seguro de si que no se daba cuenta de lo ridiculo que le encontraban los demás con su educación insuficiente. No obtante, al retirarse para levantarse en silencio y dejarla, se agarró a el con terror. El la cogio otra vez y la estrecho contra si, y de subito se volvio pequeña entre sus brazos, pequeña y mimosa. Habia desaparecido toda resitencia, y empezaba a derretirse con una paz maravillosa. Y al deretirse marvillosamente en sus brazos, se volvio infinitmente deseable para el, y todas su venas parecieron inflamarse con una intensa y tiera necesidad de ella de su dulzura, como si la penetrante belleza que ella poseia entre sus brazos hubiese pasado a la sangre del hombre. Y suavemente, con esa maravillosa, turbadora caricia de su mano animada de un deseo dulce y puro, recorrio la sedosa curva de sus riñones y descendio, descendio entre sus calidas nalgas, acercandose mas y mas a lo mas ardiente de su ser. Y ella le sintio como una llama de deseo, aunque tierna, y sintio que se derretia en aquella llama. Se entrego. Sintio erguirse el pene contra ella con muda y asombrosa fuerza y decision, y se entrego a el. Se rindio con un estremecimiento que fue como la muerte, y se abrio completamente a el. ¡Ah; Si no fuera tierno ahora con ella, que cruel, pues se habia abierto a el con total abandono.!
Esta exacta descripcion de una mente femenina fue escrita por D.H. LAWRENCE, escritor ingles (1885-1930 en -para mi- su novela mas lograda EL AMANTE DE LADY CHATTERLEY.
Esta novela fue publicada por primera vez en 1928 en Florencia, Italia, inmediatamente fue prohibida en Inglaterra y EE.UU tachandola de pornografica. Para la sociedad pacata de esa epoca una novela donde se habla el lenguaje llano y directo como lo marca el parrafo de mas arriba debia ser prohibida, censurada, perseguida y esto ocurrio durante decadas.
Recien en 1960 los ingleses pudieron leerla en su totalidad. Casi nada 32 años despues.
Se decia que Lawrence escribia solo pornografia, pero en realidad la novela tiene 410 paginas y en ella solo en alrededor de 25 paginas se habla de sexo, el resto es una critica feroz a una sociedad que sometia a sus obreros en las minas a sueldos de hambre y a total dependencia de sus patrones.
Acusada de escandalosa e inmoral, solo los valores intrinsicos de la novela lograran salvarla y elevarla a nivel de CLASICA.
Impresindible leerla.

CAMBIAMOS UN POCO

Desde ahora voy a comenzar no solamente a comentar los libros que me gustan, sino tambien las peliculas que prefiero, viejas o nuevas mientras sean buenas, para mi, aqui estaran GRACIAS